...unas pocas islas, los exiguos restos de su enorme fortuna, los pocos peniques de su bolsa casi vacía, recuerdos de la riqueza perdida, de la grandeza desvanecida. España está en bancarrota, bancarrota no sólo en su bolsa, sino en las más altas facultades de la mente, una nación sin progreso, sin pensamiento; todavía dedicada a las corridas de toros y a la superstición, todavía intentando hacer frente a las enfermedades infecciosas con procesiones religiosas. España es una parte de los tiempos medievales, pertenece a una antigua generación. Realmente, no tiene sitio en el siglo diecinueve.  España siempre ha sido cruel. Las páginas más sangrientas de la historia de este mundo han sido escritas por España. España en Perú, en Méjico, España en los Países Bajos – todas las crueldades posibles vienen a la mente cuando oímos los nombres de Felipe II, o del duque de Alba, cuando pronunciamos los nombres de Fernando e Isabel. España ha infligido toda tortura, ha practicado toda crueldad, ha sido culpable de toda fechoría.
        No ha habido cambio entre Torquemada y las infamias cometidas en Cuba. Cuando Colón descubrió la isla, los habitantes indígenas eran la gente más amable e inofensiva. No practicaban ritos inhumanos, eran individuos buenos y estaban contentos. Los españoles los esclavizaron. Quienes trataban de escapar, eran cazados por perros, torturados y luego asesinados. Este fue el comienzo del gobierno español de Cuba. El mismo espíritu está presente hoy en España. La idea no es conciliar, sino reprimir, no tratar justamente, sino robar y esclavizar. Ningún español considera que un cubano tenga iguales derechos que él mismo. Cree que la isla es de su propiedad y que la gente es parte de esa propiedad.
        España no ha mantenido ninguna de las promesas hechas a los cubanos y nunca lo hará. Al menos, hoy los cubanos saben cómo es España realmente, y se han determinado a ser libres o a ser exterminados. Nada hay en la historia que iguale las atrocidades y villanías que han sido perpetradas por España sobre Cuba. Lo que España hace ahora es sólo una repetición de lo que ha hecho siempre, y esto es una profecía de lo que seguirá haciendo si mantiene el poder.
         Creo que Cuba debe ser libre, y quiero que en esa isla ondee una nueva bandera en el aire, se convierta en parte de los Estados Unidos o no. Mis simpatías están todas con aquellos que hoy luchan por sus derechos, intentando librarse del yugo de la tiranía que tienen alrededor de sus gargantas; por aquellos que están defendiendo sus hogares, su tierra, contra los tiranos y los ladrones.”